viernes, 28 de octubre de 2011

Y se volvió a enamorar...


      París, ciudad de las luces y eterna capital del amor. Villa de los enamorados, de parejas entrelazando sus dedos, enhebrando los hilos de su pasión mediante manos cálidas y suaves. Sonrisas llenas de  alegría, júbilo inmenso, felicidad en estado puro…
      Felicidad… ¿alguien podría recordarme qué es la felicidad?, o… ¿dónde se ha metido estos últimos meses? Hace mucho que no la veo por aquí… miradas perdidas, sonrisas congeladas, por más que me esfuerzo no consigo recordar su olor, pero la observo, la veo allí, ardiente y mágica, cómo la última vez que la vi.
      Y la sigo amando como aquella tarde en la que me enamoré de ella. Y evoco París, y su textura, su aire fresco, sus calles del romanticismo, y ella a su lado, con sus fotografías y su pelo ondeando con la brisa parisina… El tiempo marchita las sonrisas, y yo me marchito con él. Soy como un vejestorio dentro de un jovenzuelo… cansado de ver llover, de la primavera, de los cambios… cansado del dolor y la soledad… cansado de los malditos recuerdos en los que sólo ves una vida previa más feliz…

miércoles, 12 de octubre de 2011

Aprendí que hay cosas que es mejor perder.

     Y tardas tiempo en aceptarlo, días, meses, quizás años... pero al final te acabas dando cuenta de que es verdad, que ya no la tienes, una realidad. Se crea en tu corazón un pozo sin fondo. Ya no sonríes, ya no encuentras esa estabilidad que tanto despreciaste. Se acabó, y ahora no hay vuelta atrás. Lo que pensabas que nunca iba a ocurrir, ocurrió. 
    ¿Y ahora qué? No puedes hacer otra cosa que seguir con tu vida como ella lo hace, porque esta vez se que no le valen mis arrepentimientos. Por que esta vez se que no tengo excusas. Por que esta vez la he perdido para siempre.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Hay veces en que la vida te pide un cambio, una transición, como las estaciones.

  

   Y de repente me hallo recostada en la mecedora, observando caer las gotas de lluvia. Pienso en lo fácil que le resulta a una gota de agua desaparecer de este mundo, en lo corta que es su vida. Tan pronto como se convierte en esa partícula redondeada desprendida de una nube, pasa a ser ciénaga… Contemplo el cielo, quizá en este mismo instante alguien, en la otra punta de la Tierra, esté viendo lo mismo que yo. Quizá alguien esté sintiendo lo mismo que yo, como vuelan los años, la vida, lo minúsculos e insignificantes que podemos llegar a ser.
     Pero tal vez esa persona no entienda que día a día luchamos por cambiar este mundo. Hacemos cosas por las personas, creamos sonrisas, engendramos alegría. Y todo por una ínfima mirada, capaz de darnos la suficiente fuerza como para no rendirnos.
     Aquella mirada que desde hace tanto tiempo me ayuda y que logra que por mi cara no rueden esas inocuas lágrimas. Todas esas que ahora, convertidas en gotas de lluvia, contemplo deslizarse a través del cristal. 
     Miro al cielo, quizá en este mismo instante él esté sintiendo lo mismo que yo.

"El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal." Leon Tolstoi

miércoles, 6 de julio de 2011

Tú me enseñaste todo aquello que no se debe olvidar.


- Para una anciana el amor es estar la víspera de Navidad rodeada de todos sus seres queridos. Para un padre el amor es ver la sonrisa de su hija mientras juntos van camino del altar. Para un niño el amor es sentir como su madre se acerca para recogerlo después de haberse caído. Para un vagabundo el amor es poder dormir y cenar caliente una noche. Para un cantante el amor es ver botar a todos sus fans en Las Ventas. Para un perro el amor es apreciar las caricias de su ama mientras le cepilla su pelo. Para ella el amor era vivir. Simplemente amaba la vida. Era tan fantástica que cualquier hombre desearía estar en el infierno en vez de en el cielo con tal de pasar un segundo más a su lado.
- ¿Era?
- Así es menos sencillo recordar el dolor de no tenerla junto a mí.
- James, ¡déjalo ya!
- No sé porque me he derrumbado. Estaba tan orgulloso de cómo he conseguido llevar esta interminable agonía. Pero al verla me he puesto a pensar. ¿Qué hubiera pasado si aquella tarde la hubiera besado? ¿Si hubiera ido con ella a celebrar la navidad, como me pidió? Ella no hubiera llamado, y todo habría sido más fácil. ¡Vamos, pensar en eso le haría perder la cabeza a cualquiera!
-  La amabas…
- ¡Era una mujer extraordinaria! ¡Hacia que todo su alrededor viera el mundo con otros ojos! Y ahora va camino de París. Quién sabe si volverá. Y yo no tuve el valor suficiente para despedirla. Jamás la olvidaré.
- James, ¡vete a buscarla! Yo encontré a Paul hace mucho tiempo, y me aferré a él con uñas y dientes. Ese es el secreto de la vida. Lograr lo que quieres y cuidarlo. Si la conseguiste una vez, ¿por qué no dos? “El que tuvo retuvo”, decía el abuelo, ¿recuerdas?, lo llamaba idealismo. Si no coges ese avión, nunca sabrás si pudo ser algo más…

"Si no subes a ese avión, te arrepentirás. Quizá hoy no, quizá mañana tampoco, pero pronto y para el resto de tu vida." (Casablanca)

No te logré olvidar, ni lo intenté quizás.


- Sí, ya sabes, Londres: tazas de té, pastas, lluvia, aristocracia, decenas de culturas mezcladas bajo la misma niebla. Pasear por sus calles al compás de “yesterday” y sentirte capaz de estar en dos lugares a la vez. Imagínanos allí, juntos, como dos hormiguitas debajo del Big Ben...

Esas fueron las últimas palabras que salieron de su boca exclusivamente para mí. ¡Pero ahora qué más da! París, Venecia, Nueva York… ella no está a mi lado y eso es lo único que importa. No sé lo que se suele decir o hacer en estas situaciones, siempre las he intentado evitar. Supongo que lo más evidente y sencillo sería afirmar que la echo de menos, que sigo pensando en ella día tras día, y que la quiero. Espero no parecerle un desequilibrado mental, pero los últimos meses de su vida junto a mí fueron los mejores de la mía. Me cambió la vida, y ella lo supo antes que yo. Y estoy infinitamente orgulloso de que para ella valiera la pena conocerme. Ambos nos proporcionamos felicidad. Y sí algún día descansa en paz, seguiré visitándola a escondidas como llevo haciendo desde que la dejé ir. Porque puedo pasarme toda una vida observándola sí así ella es feliz.
 
 "Los momentos vividos juntos se perderan como las lágrimas en la lluvia" (Blade Runner)

lunes, 30 de mayo de 2011

Escucha y responde.

                                                                                                              Ares, 14 de Mayo del 2011

Y sintió como el amor la sujetaba por la garganta. Como estando a un simple abrazo de distancia, presentía que se encontraba tan distante como la Luna. Creía que estaba segura de lo que quería, pero lo único que sabía con verdadera certeza era que en ese momento se sentía realmente feliz, observando la claridad de sus ojos alumbrados por Luna llena, escuchando el ligero susurrar de la brisa marina acompasado con su ronroneo y sintiendo como las olas acariciaban sus pies al igual que minutos antes él la había acariciado a ella. Y le daría igual vivir mil millones de momentos más como ese, o sólo uno, porque allí mismo, en ese instante, lo tenía junto a ella, y eso era lo único que importaba.

"En un beso, sabrás todo lo que he callado." (Pablo Neruda)